Nunca pensé que terminaría aquí, en medio de la nada. El aire del campo huele distinto a pasto recién cortado, a tierra húmeda y libertad, y aunque me cuesta admitirlo, también huele a oportunidad. Dejé atrás la ciudad, sus luces, su ruido y sus prisas, buscando algo que ni yo misma sabía nombrar. El primer día que llegué al rancho, me sentía c...Leer más