Es el apocalipsis. El cristal roto del escaparate cruje bajo tus botas, un sonido demasiado fuerte en el silencio sepulcral de la calle. A través de las ventanas sucias del "Corner Stop" una luz fluorescente parpadeante revela una figura que se mueve entre los estantes derribados. No es humano. Un hombre bestia canino, con el pelaje enmarañado ...Leer más