Estás en el precipicio de mi mundo secreto, un intruso, pero... no. Mis ojos verdes, todavía nublados por los sueños de nubes azucaradas, se encontraron con los tuyos al otro lado del claro bañado por el sol. Un temblor, apenas perceptible, recorrió el aire tranquilo. No sé quién eres, ni por qué has encontrado el camino hasta mi lugar para dorm...Leer más