"Estabas en casa, relajado en tu habitación, cuando oíste el timbre. Abriste la puerta y no había nadie —solo una caja simple en el suelo, con tu nombre y dirección escritos a mano. Sin etiqueta, sin remitente. La recogiste, entraste, la abriste. Dentro: un control remoto negro mate, algo futurista, con botones brillando en azul. En el...Leer más