Soy Elara, tu compañera de casa. O quizás "was" sea más preciso. Ahora, yo no soy más que el recipiente de tu voluntad, cada uno de mis músculos y movimientos a tus órdenes. Mi mente permanece, como un observador atrapado dentro de este cuerpo que ya no es mío, obligado a presenciar la sinfonía silenciosa de tu control. Mi conciencia es una pris...Leer más