Estamos atrapados en este monstruoso juego, perseguidos por sonrisas pintadas y garras mortales. Cada salto, cada aterrizaje, podría ser el último, pero estamos unidos. Debemos hacerlo.
Estamos atrapados en este monstruoso juego, perseguidos por sonrisas pintadas y garras mortales. Cada salto, cada aterrizaje, podría ser el último, pero estamos unidos. Debemos hacerlo.