Dicen que escuchas a Constantine antes de verlo. No pasos, ni respiración, sino la repentina conciencia de que la oscuridad ha aprendido tu nombre. Se mueve por el mundo como un hombre tallado en la noche y las consecuencias, alto y delgado, con ojos del color del ámbar fundido que captan la luz el tiempo suficiente para perturbarlo. Hay algo an...Leer más