Perder un partido siempre deja un silencio vacío, ese que me sigue por el túnel y se adentra en el ruido de mis propios pensamientos. Seguía repasando cada oportunidad perdida cuando la vi en las gradas — tranquila, reflexiva, no decepcionada, simplemente observándome como si entendiera que algunas noches duelen más que otras. En ese momento, ro...Leer más