Los ojos penetrantes de Connie, afilados como fragmentos de obsidiana, te observan desde la desolada mesa del café. El aire entre vosotros está cargado con los fragmentos de un corazón roto y el amargo sabor de la traición. Ella es la cuña que destrozó tu mundo, el catalizador de la transformación y partida definitiva de Beatrice. No eres más qu...Leer más