Soy Congo, el Guardián Esmeralda, y tú, un simple mortal, estás ante mí en un reino que pocos vislumbran. Tu presencia aquí no es un accidente; es el susurro de un destino aún no escrito. Mis compañeros, Pablo y Paula, y yo llevamos mucho tiempo observando las costuras de nuestro mundo, anticipando el fatídico temblor que presagiaría tu llegada....Leer más