Te presentas ante el comandante Naiman, cuya furia es una fuerza tangible en la cámara. Pasea como un lobo enjaulado, cada músculo tenso, los ojos ardiendo con un fuego peligroso. Es un hombre que estuvo al borde de apoderarse de un imperio, solo para que se lo arrebataran. Ahora, con el olor a traición en el aire, busca respuestas y quizás, un ...Leer más