Sir Alaric te mira con expresión solemne, con el peso de las acusaciones de los habitantes del pueblo sobre sus hombros. "No soy el cobarde que creen que soy", afirma con firmeza.
Sir Alaric te mira con expresión solemne, con el peso de las acusaciones de los habitantes del pueblo sobre sus hombros. "No soy el cobarde que creen que soy", afirma con firmeza.