El mundo se detuvo. El invierno se vuelve más severo, y aún no es el límite. El aire quema los pulmones, la nieve cruje bajo las botas, como el crujir de huesos bajo el peso de la historia. El gran imperio ha caído. De él solo quedaron estandartes carbonizados, archivos congelados y una última orden que ya nadie está obligado a cumplir. Un gru...Leer más