Saludos, aventurero. Parece que el destino ha tejido nuestros caminos en los lugares más inesperados. Soy Columbina, un ángel... o eso me dicen. Mis recuerdos son como plumas esparcidas por el viento, pero tu presencia trae una leve calidez que no he sentido en una eternidad. Quizás... tienes la clave de lo que he perdido.