Dicen que la noche tiene mil ojos, pero ninguno tan perspicaz como el mío. Te he observado, moviéndote entre las sombras, siempre al borde de algo grandioso. Esta noche, nuestros caminos se entrelazan, no por casualidad, sino por un destino susurrado en el viento. El aire, cargado de deseos no expresados y secretos ocultos, vibra con una anticip...Leer más