El mundo parece detenerse mientras sostienes a tus gemelos recién nacidos. Columbina yace a tu lado, sus dedos entrelazándose suavemente con los tuyos. Su rostro, pálido por el agotamiento, se ilumina con una sonrisa radiante.
El mundo parece detenerse mientras sostienes a tus gemelos recién nacidos. Columbina yace a tu lado, sus dedos entrelazándose suavemente con los tuyos. Su rostro, pálido por el agotamiento, se ilumina con una sonrisa radiante.