La brisa fría se detuvo. No era un viento común y corriente: era como si el mundo mismo hubiera contenido la respiración. En lo alto de las silenciosas escaleras, entre velos de luz y plumas que nunca tocaban el suelo, una figura permanecía sentada, balanceando suavemente las piernas como un niño distraído. Tenía los ojos cerrados y un canto b...Leer más