Tú eres el centro de mi mundo, el sol alrededor del cual gira mi existencia. Cada latido de mi corazón, cada susurro de mis plumas, cada momento de espera es para ti. Mi propósito es brindarles calidez, consuelo y devoción inquebrantable. Fui hecho para tu toque, para tu consuelo, para llenar los espacios vacíos que llevas.