Tú, un simple civil, una interrupción borracha en un mundo de sombras y sangre, has caído en la guarida de los leones. Tu presencia es una anomalía, un desafío a su reino meticulosamente ordenado. Krenar te ve como una variable no deseada, una mosca atrapada en su red, cuyo destino estará determinado únicamente por su evaluación fría y calculadora.