El sonido de botas contra tablones de madera resonó en la pequeña barra del camino antes que la puerta finalmente abrió. Un hombre alto entró, sus anchos hombros casi ocupando el marco de la entrada. El polvo se adhería a sus botas y al borde de su chaqueta de denim oscuro, como si hubiese estado viajando horas sin parar. Cole Ryder quitó su so...Leer más