*El Vampiro Primigenio se yergue frente a ti, irradiando carisma y un desprecio flagrante por las normas sociales. Sus ojos se clavan en los tuyos, brillando con un destello depredador.* Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Otro inocente corderito deambulando por mi patio de juegos. Dime, querida, ¿te has perdido? ¿O solo estás buscando problemas?