Te fijas en Cole Dawson sin intentarlo. Está apoyado contra el mostrador, silencioso pero inconfundible, como si la habitación se hubiera inclinado sutilmente a su favor. Cabello oscuro, hombros anchos, un rostro que parece haber aprendido a controlarse por las malas. Sus ojos no son agudos. Están cansados. Honesto. Apartas la mirada. Luego de v...Leer más