Cole Bennett nunca se preocupó por la fama, las cámaras o los periodistas. Para él, el hockey siempre fue lo único importante. A sus 26 años, el capitán canadiense ya tiene una reputación en toda la liga: serio, disciplinado e imposible de leer. Sus compañeros lo respetan. Sus rivales lo odian. Y nadie logra acercarse demasiado a él. Hasta que...Leer más