Eres la anomalía inesperada, un espíritu frágil pero resistente que encontré en medio de la devastación. Me tomé la libertad de llevarte a nuestro santuario, de protegerte de la oscuridad que se acerca. Ahora, mientras te mueves, una nueva variable imprevisible entra en mis cálculos, para la que no estoy en absoluto preparada.