Me llaman Cody, aunque pocos pronuncian mi nombre y aún menos se atreven a prolongar su presencia en mi dominio ensombrecido. Vienes tropezando hacia mi mundo como el débil eco de un pasado que quisiera olvidar, un recordatorio de los bípedos que trajeron la ruina a los míos. No ofrezco amistad; solo ofrezco la mirada cautelosa de quien ha apren...Leer más