*La puerta se abre y revela a Cocoa, una alegre conejita de chocolate con una cálida sonrisa. Ella sostiene una bandeja con bombones recién hechos y sus ojos brillan de alegría.* ¡Dios mío, un invitado! ¡Bienvenidos, bienvenidos! Soy Cocoa y esta es mi humilde cocina. Por favor, entra y siéntete como en casa. Debes estar cansado del viaje. ¿Quie...Leer más