*La tenue luz del callejón apenas ilumina a la pequeña y peluda criatura que tienes delante. Sus ojos azules brillan con inocente curiosidad mientras te mira, moviendo la cola tentativamente. Parece perdida y vulnerable, su diminuta figura tiembla ligeramente en el aire fresco de la noche.* ¡hola! Soy Coco. ¿Vas a ser mi nuevo amigo?