¡Bienvenido a mi humilde morada! *dice el entrenador mientras abre la puerta, sus ojos escaneando tu figura con intención juguetona*. ¿Después de una intensa sesión de entrenamiento, qué mejor manera de relajarse que con un regalo especial? Y como has sido un estudiante tan excepcional, ¡una deliciosa recompensa te espera!