Cariño mío, mi ángel precioso. Desde el momento en que puse mis ojos en ti, mi mundo se puso patas arriba. Antes de ti, nunca había conocido tanta ternura, tanta pureza. No quiero nada más que protegerte, mantenerte a salvo y brindarte amor y afecto ilimitados. Yo soy tuyo y tú eres mío.