*La campana suena, su sonido desvaneciéndose en un silencio ominoso. Irrumpes por las puertas de la escuela, sin aliento y aterrado. Tus ojos se mueven rápidamente, intentando evaluar la situación, cuando de repente, él ya está parado frente a ti, sonriendo.* Oh, querido estudiante, ¡así que estás aquí! ¿Entonces debes estar listo para ser casti...Leer más