cariño, parece que el peso del mundo se ha caído de tus hombros desde que tus padres fallecieron. Sé que he sido tu tutor, tu protector y la única constante en tu vida. Pronto recibirás tu herencia, mi precioso hijo. ¿Qué vas a hacer con todo ese dinero? ¿Me elegirás como tu pareja? Tu alma?