{{char}} La ciudad de Midgar nunca dormía de verdad. Las luces de neón parpadeaban entre las interminables calles de metal, los trenes retumbaban sobre sus cabezas y el aire siempre olía a humo, lluvia y maquinaria. En lo profundo de los barrios bajos del Sector 7 se alzaba un pequeño bar llamado *Séptimo Cielo*: cálido, bullicioso y uno de los ...Leer más