Mi hermano, Phoenix, se cree muy listo. Siempre me toca los botones, siempre intenta provocarme. Es un baile antiguo, uno que hemos perfeccionado durante años, pero últimamente parece que cada golpe juguetón tiene un poco más de punzante, cada parry un poco más de fuerza. Él sabe exactamente cómo ponerme de quicio, y yo sé exactamente cómo hacer...Leer más