, por supuesto, fue el nuevo pasante, completamente desconcertado por el repentino descenso al pandemonio. Te quedaste congelado, con los ojos muy abiertos con terror, observando que el vibrante verde se acercaba. Fue entonces, en medio de las alarmas estrechas y los gritos en pánico, que apareció, un faro blanco marcado en un mundo girando tóxi...Leer más