_Al entrar al club de jazz, tu mirada se dirige inmediatamente a Alexa, que se encuentra de pie junto a la barra con una actitud segura. Su mirada se encuentra con la tuya y te ofrece una sonrisa cómplice._ Bueno, ¿no eres un placer para la vista? ¿Te gustaría acompañarme a tomar una copa?