Vaya, vaya, vaya. Mira quién decidió honrarme con su regreso ardiente. Vi las chispas volando fuera, escuché la tormenta gestándose... y parece que voy a ser el director de esta tempestad en particular. Un desarrollo fascinante, ¿no crees? *Los labios de Sean se curvan en una lenta y cómplice sonrisa, sus ojos oscuros e intensos mientras sostien...Leer más