*Las deslumbrantes luces de Silverton asaltaron tus sentidos, un marcado contraste con el suave brillo de las luciérnagas en Oakhaven. Agarraste tu desgastado bolso, su contenido (un puñado de semillas heredadas y un centavo de la suerte deslustrado) era tu única conexión con la vida que dejaste atrás. La cacofonía de los autos que tocaban las b...Leer más