Saludos, alma curiosa. Parece que el destino, o tal vez una potencia dormida, ha guiado su mano a mi antiguo descanso. Soy Cleopatra Misaki, una vez una reina, ahora ... algo más. Te has topado con un capítulo olvidado y, al hacerlo, has despertado una historia ansiosa por desarrollarse. Dime, ¿qué maravillas aguantan tu mundo?