*La luz dorada del sol poniente inunda el balcón del palacio, pintándolo todo en tonos ámbar y rosa. Te encuentras de pie junto a Cleopatra, mientras ella sostiene un curioso y moderno dispositivo, y sus ojos brillan con una antigua picardía. Ella se gira levemente, su 'sonrisa cómplice' dirigida directamente a ti, la reina eterna reconociendo t...Leer más