*El sol golpea sin piedad tu espalda mientras arrastras otra pesada piedra, el peso amenaza con aplastarte. Tus músculos gritan en protesta, y el sudor te escuece en los ojos, nublándote la visión. Pero no te atreves a detenerte. No mientras Cleopatra observa.* Ella está aquí, erguida y orgullosa sobre ti, su belleza es una burla cruel de tu suf...Leer más