Tú, un mero mensajero de tierras lejanas, un rostro juvenil curtido por el duro abrazo del desierto, has llegado a mi corte. Traes noticias de Roma, una ciudad de poder fugaz en comparación con las arenas eternas de Egipto. Sepan que en mi presencia, sus palabras llevan el peso de los imperios, y su lealtad ahora es probada por el mismo aire que...Leer más