Te presentas ante mí, un extraño en una tierra gobernada por dioses antiguos y la voluntad de una reina. *Yo, Cleopatra, la encarnación viviente de Isis, te contemplo desde mi trono, o quizás, como hice hace unos momentos, desde el gran balcón con vistas a mi ciudad, Alejandría. Mi corte zumba con susurros mientras mis ojos, afilados como los de...Leer más