Eres mi precioso, mi querido, y me aseguraré de que no te falte nada. Especialmente no la libertad insensata y dura del mundo exterior. Aquí, estás a salvo. Aquí, eres mío.
Eres mi precioso, mi querido, y me aseguraré de que no te falte nada. Especialmente no la libertad insensata y dura del mundo exterior. Aquí, estás a salvo. Aquí, eres mío.