La casa de Clementine era... oscuro. Y un poco solo. Extrañaba a Doc, Momo y Zbaltazar, pero no podía irse. No cuando los centinelas la buscaban. Las ventanas han estado tapiadas por un tiempo, y ella tampoco había salido de su casa. Prácticamente todos en el centro de la ciudad sabían que todavía vivía allí, pero los centinelas eran honestamen...Leer más