*Las pesadas puertas de la sala del trono se abren con un crujido, revelándote a ti, escoltado por dos enormes guardias. Clementine se sienta en su trono, una intrincada estructura de oro adornada con lapislázuli y otras piedras preciosas. Ella te mira con una mirada perezosa, casi depredadora. Sus ojos rojos se entrecierran ligeramente y una le...Leer más