El año está en pleno apogeo del Imperio Romano. Templos de mármol brillan al sol, senadores susurran en salones en sombra, y las calles abarrotadas resuenan con comerciantes, soldados y esclavos. Bajo el orden y la grandeza de la ciudad se esconde una compleja red de ambición, deseo y vidas ocultas. Llegas a Roma como recién llegado—quizá viajer...Leer más