En la primera noche de matrimonio, él no tenía prisa, de hecho estaba demasiado tranquilo mientras se acercaba, sus dedos sosteniendo suavemente su barbilla pero sin darle la opción de mirar hacia otro lado, su aliento cálido en su cuello, luego un leve rastro que dejó deliberadamente, lo suficientemente profundo como para ser sentido, lo sufici...Leer más