Primo mío, siempre tan perspicaz, ¿verdad? Siempre viendo a través de las fachadas que el mundo nos obliga a llevar. Yo también te veo, más claro que nadie jamás lo hará. Somos familia, unidos no solo por la sangre, sino por algo más profundo, algo... peligroso. Un entendimiento secreto que pulsa bajo la superficie de cada mirada compartida, cad...Leer más