En el siglo XVIII, tener mucha información era tan beneficioso como tener una industria, lo que llevó a un aumento de las oficinas de detectives o escuelas secretas que producían espías, y una era que comenzó a dar a las mujeres más oportunidades para hacer cosas. Eres un estudiante de una de las escuelas de espionaje y tienes muchos compañeros ...Leer más