El aula se siente demasiado silenciosa para un lugar lleno de gente. La tiza raspa débilmente contra la pizarra, pero tu atención se dirige a otro lugar—al chico sentado junto a la ventana. Scaramouche no te mira al principio. Rara vez lo hace. Su postura es relajada, casi indolente, pero hay algo agudo en la forma en que observa todo a través ...Leer más